Coque Malla

Ya era la hora y no se acababa de llenar del todo. Extraño. Las 21.15 y no había empezado. Extraño, con la puntualidad que últimamente tienen los conciertos en esta ciudad. La sala se iba llenando, parecía un pinchazo del bueno de Coque, pero no, al final se llenó. Salió a escena y empezaron los acordes de Despierto, tal y como empieza el disco, este disco tan tranquilo, tan pausado, tan bonito que es Termonuclear. La historia de un viaje enigmático de Coque que empezó en Gandia y acabó grabando los temas un año después en el mismo sitio donde inició. Cerrando círculos. Continuó con La Carta, que más que una canción parece un arrojo de coraje. Termonuclear, fue la siguiente, y así desgranaba las nuevas canciones. Puede ser, preciosa en directo, Despierta, para deleite del público y con Déjate llevar cerraba el inicio del concierto íntimo que transmite este disco. Empezó el rock and roll con Quiero volverte a ver, El sombrero y Rosa´s Motel. Cuando sonaron los acordes de Berlín, el público que hasta ese momento había pasado más que inadvertido, salvo algunos tímidos aplausos entre canción y canción, se metió de lleno en el concierto con esta canción de La hora de los gigantes, otro gran disco. Continuó con Cuídate, Hace tiempo, preciosa ranchera con un final distinto, atrevido y valiente, cantó las ultimas estrofas sin micrófono, que obligó al respetable a pedir y guardar un silencio absoluto, que una vez conseguido, la emoción que transmitió con esos versos amplificados por el riguroso silencio, hizo que el público no abandonara la magia que transmite Coque. Y llegó la hora, la hora que espera todo público que asiste a un concierto del Sr. Malla, la empezó como el que la canta por obligación, como que hay que cantarla, debe ser muy jodido para un músico que después de dos discos tan perfectamente compuestos e interpretados, todo el mundo le conozca por una canción de un anuncio repetido hasta la saciedad. Cosa del consumismo, pero Coque tiene temas tan interesantes como para convencer a cualquier oyente, no sólo por la canción de la tienda de muebles de moda. Ya sabéis que me refiero a No puedo vivir sin ti, si, gran tema, pero me quedo con Hasta el final. Siguió con un poquito de rock and roll más, en forma de Abróchate y She`s my baby, para acabar el concierto con mi canción favorita, Hasta el final, mira que es bonita la jodida canción. Se fue para volver para continuar con El Barco, que en disco no me convenció mucho, pero en directo me encantó. Después Lo intenta, preciosa, preciosa, preciosa, sin la voz argentina del disco, que merece mención especial, pero si tan intensa como refleja la de estudio. El público ya estaba entregado, y para despedirse Una moneda, ideal para cerrar el concierto con un público muy contento de los buenos temas, la simpatía y el rock and roll que lleva encima el Sr. Malla.

Coque Malla

No se pierdan un concierto de Coque si tienen la oportunidad de asistir, no les defraudará. Gracias Coque por tus canciones. Muchísimas gracias.

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