JF: Ahora salís de gira, ¿no? ¿Saldréis de España?
A: No lo sé, nos gustaría, porque hemos estado un par de veces por Europa y tenemos algunas cosas. Pero salir a Europa es una cuestión de dinero también. A ver si la cosa funciona por aquí por España y podemos ahorrar una pasta que en vez de gastarnos en un coche, pues lo ahorramos y podemos ir a tocar por Europa, que es una de las cosas que mas mola de este oficio, poder viajar. Europa está en un momento muy interesante, te vas a Polonia, Praga y ves una sociedad en un estado de evolución distinto al nuestro, que te puedes hacer una idea porque nosotros igual lo vivimos de niños lo que era España en aquella época. Avidez por las cosas nuevas mezclado con esa vejez…
F: Como cuando entramos en Europa, que parecía que estábamos entrando en la élite, justamente por esa vejez que dices. Y eso fue hace poco…
JF: ¿Que tal el público del extranjero?
A: Bueno, el público ya varía mucho en España. Te mueves doscientos kilómetros y ya no tiene nada que ver. Son códigos distintos. Probablemente aquí hay más connotaciones socio-políticas-culturales que en Europa. Fuera eres un grupo español, que quiere decir tres o cuatro cosas: tíos morenos, farreros, bebedores, saltimbanquis y ya está. Con eso la gente se entrega a tope. Es mucho mejor enfrentarse a un público en Varsovia que…
JF: En Calatayud.
A: Que en Calatayud. Totalmente. En Aragón es otra forma. No puedes obligarles a que disfruten como tú quieres. Están allí quietos, mirándote y cuando acaba el concierto se te acerca uno y te dice “HE FLIPADO EH, ME LO HE PASADO DE PUTA MADRE”, con una expresión que te parece que te va a pegar.
JF: ¿Que sientes cuando el público responde?
A: Esta muy bien. Es una sensación súper chula. El primer mensaje de la música es un mensaje lírico, nosotros le damos mucha importancia a las letras.
JF: Con tantos colegas que tenéis en el ramo, ¿como no hacéis muchas colaboraciones?
A: Pues porque no queremos que sea artificial.
JF: ¿Pero no os hace?
A: Claro que nos hace, mola mogollón. Por ejemplo, estamos hablando para grabar una canción con Enrique Bunbury, pero claro, vamos a grabar una canción: yo te llamo y la grabamos. No. Primero nos tomamos diez cervezas, nos vemos diez días, hablamos de todo, de lo divino y de lo humano y un día nos juntamos y hacemos una canción. Esa es la manera natural de hacer las cosas. La otra es yo te llamo para hacer una colaboración, no es lo mismo.
F: Si, es muy en la línea de los bares que hablábamos antes, esa comunicación humana, de repente encontrarte con un colega que no conocías en la vida, ver que compartís algo, vamos a hacerlo.
A: Claro, crear una situación para conocerte con otra persona que es un músico como tú, cual es la atmósfera idónea, pues tocar eso es evidente. Pero eso es cuando todo es perfecto, lo que no queremos es encajar las cosas a lo bestia.
JF: Sería un poco de cartón.
A: Claro. Que funciona, a nivel mediático funciona, pero no nos interesa mucho. Estamos en este rollo de la música para disfrutarlo así. Nadie se cree que Le punk va a bajar del avión como El puma (risas) firmando autógrafos. Ya nos interesa ese rollo, nos metimos en la música por lo que todos nos metimos en la música, pero cuando pasa el tiempo y vas cumpliendo años, piensas que si vas a ser músico va a ser por otras razones.
F: Vamos a transmitir un mensaje.
A: Claro, vamos a decir que hay otras formas de vivir la vida. Tener un oficio como el de músico, como oficio, porque en España no se puede plantear, porque en España si te haces músico es para forrarte.
JF: Si, hay esa sensación generalizada.
A: Es algo que está integrado en nuestra cultura musical. Los últimos programas de música que ha habido en la televisión, que ha sido la encargada de fabricar estrellas musicales, en ninguno existía la palabra música, todos eran Operación Triunfo, Fama. Te estás perdiendo todo el proceso que es ser músico joder, tener unas inquietudes, currártelo, tener una disciplina, aprender… No sé, y hacer una canción es súper gratificante, a nivel personal, a nivel económico es otra película… Pero si consigues mantener ese equilibrio…
JF: Vuestros discos valen alrededor de 15€ y los conciertos 20€. ¿Que os llena más?
A: Los conciertos, sin duda. Si en un momento determinado pudieses hacer tus discos y venderlos en los conciertos, sin contar con las tiendas de discos, las casas de discos, las distribuidoras, las radios, que son un coñazo, que además están obsoletos. Si pudieses vender los discos en tus conciertos a 5€ sería lo ideal. Al fin y al cabo no vas a cobrar más de un euro por disco vendido.


JF: Tu voz ha cambiado desde el primer disco. ¿Clases o la vida?
A: No, no, es poner atención. Pero bueno, es que soy así. Aprendí a tocar la guitarra solo, he aprendido a tocar el piano solo, aprendí a nadar solo. Soy una persona que tiene bastantes problemas con los principios de autoridad y la escolástica la he llevado muy mal siempre. Todo lo que he hecho lo he aprendido sólo. Eso me ha costado mucho más tiempo.
JF: Bueno, pero es una opción.
A: Tendrías que verme nadar (risas).
F: El estilo perro está muy bien…
JF: Luego es mucho más gratificante.

A: Sí sí, es mi manera de elegir las cosas. Soy una persona súper trabajadora, pero tengo que hacerlo todo a mi ritmo.
JF: ¿En la Alameda de Osuna habéis aprendido todos así?
A: Ha habido de todo, pero en general sí. Se aprende a tocar tocando. Para mí no tiene sentido meterse en casa y ensayar una escala diez horas. Si no hay gente delante no tiene sentido, ¿no? Si no hay el otro agente necesario para la comunicación…
JF: Es verdad.
A: ¡Es como entrenar para hacerte pajas para follar tío!
F: Claro, vamos a ver, y porque me canso tanto para entrenar para esto.
A: Sí, ya iré mejorando mientras practico.
JF: ¿Fuiste a Tom Waits?
A: Si si, claro. Me invitaron.
JF: Esa era la siguiente.
A: Me invitó un chaval que es seguidor del grupo de Navarra. Un tío que me daba muy buen rollo, y me fui con el y su familia a los San Fermines y al concierto.
JF: ¿Que tal estuvo? Es que no pude ir, por tema de pasta.
A: Impresionante. A mi me encantó. Me pareció la hostia. Claro, el tío no tiene que demostrar nada, o sea, si queréis venir, pues bien.
JF: Para terminar dime un libro y una película.
A: Un libro… Cien años de soledad.
JF: Muy bueno.
A: Es el mejor para mí. Y soy un lector ávido, 3 o 4 horas al día. Me encanta. Las películas las llevo de otra manera. Hay temporadas que ves más y temporadas que ves menos. Ahora estoy enamorado y eso quiere decir que veo más.
F: Si, la lectura es más uno mismo, y ver una peli es algo más ahí de sofá, abrazados (risas).
A: La última que he visto en el cine que me impresionó de la hostia es Camino de Fesser. Tiene todo lo que tiene que tener una peli. Me pareció increíble.

Que os voy a decir del concierto, abrieron con Que Demasiao de sabina, subieron un par de amiguetes, laura de Garaje jack y Pablo, tocaron temazos y nos los pasamos de muerte. Sólo agradecer a Alfredo por el buen rato.


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