Estopa

Normalmente un grupo de éxito no se mantiene 10 años en primera línea llenando aforos mayores, salvo que te llames Mick, te apellides Jagger y toques en un grupo llamado Rolling Stones. Lo que se esta tratando es un fenómeno anormal en España, un grupo que vende más de un millón de copias de su primer disco y 10 años después sigue siendo un grupo superventas y referente de las nuevas generaciones de músicos.

Actualmente se encuentran de gira por todo el país celebrando su décimo aniversario después de grabar un doble cd con colaboradores tan diferentes como Macaco, Rosendo o Albert Pla y prestando sus canciones para que diferentes productores las hagan a su gusto (especialmente recomendable la versión que hace Leiva, de Pereza, de “Exiliado en el lavabo”)

Esta gira, resumen de su carrera, parada en Valladolid, en el polideportivo Huerta del Rey, con un aforo de 2500 personas y, como llevan haciendo desde que comenzaron, entradas completamente agotadas. La ciudad ya había puesto de su parte para una noche de diversión. Todo el público, desde niños a sus padres, estaba predispuesto a pasárselo bien, saltar, gritar y cantar, aun no había empezado el concierto y Estopa volvía a triunfar en una ciudad difícil.

Arrancó la banda (Luis Dulzaides, Anye Bao, Juan Maya, Ludovico Vagnone y su director musical, Antonio Ramos “El Maca”) con una Intro instrumental de poco más de un minuto mientras David y Jose empezaban a caldear el ambiente sin haber aparecido aun en escena hablando por el micro, y nada más salir al escenario enlazan con “Cacho a Cacho”, canción que derrocha fuerza y energía. Al terminar explican que todo el repertorio estará compuesto por canciones antiguas que nunca tocaban en sus anteriores giras. Delirio en el polideportivo.

Estopa

De este modo se suceden canciones como “No quiero verla mas” o “Nasío pa la alegría” hasta llegar a la parte del show, donde, sentados tranquilamente con toda la banda inician un repertorio de canciones en acústico “Demonios”, “La raja de tu falda”, “El del medio de los Chichos” para retomar de nuevo el formato eléctrico con “Tan solo” de su primer disco. Sudor y calor entre el público, pero no importa, todos saben que nunca más escucharan este repertorio, nunca escucharan estas canciones y menos todas juntas en un mismo concierto.

El concierto se va acabando con un medley en el que incluyen “Me falta el aliento”, “Suma y sigue”, “Ojitos rojos” y “Vino tinto”, y cierran con “Cuando amanece”. Faltan los bises, todo el mundo sigue expectante, saben que aun no ha acabado y falta la traca final.

Y dicho y hecho, salen a escena para interpretar “El Yonki” canción incluida en una reedición de su 2º disco, siguen con “Lunes” y para rematar “Pastillas de freno”, probablemente el tramo mas rápido y con mas ritmo de la noche. Vuelven a desaparecer del escenario y regresan para un 2º bis mas tranquilo y como broche final interpretan “Bossanova” y su obra maestra “Como Camarón”.

Estopa

Fin del concierto, las 2500 personas salen con la sensación de que han asistido a un show irrepetible por muchos motivos, el primero y más importante, es poder escuchar casi integro su primer disco.

Los hermanos Muñoz, acompañados de una banda que ofrece solidez y calidad a partes iguales, ofrecen un espectáculo basado en la música, en sus discos, en lo único que tienen y que quieren ofrecer sin ninguna pretensión, de la manera que saben, en directo ante todo el que les quiera ver o escuchar.

Pablo Retuerto

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