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Nos levantamos el sábado, algunos con dolor de cabeza y otros botando en la cama. Increíble la energía de algunas mujeres… Mientras comentábamos la opción de quedarnos durmiendo e inventarnos la crónica, recordábamos que en un periódico de primera tirada pillaron a uno que quiso hacer algo parecido…  fuimos bajando al recinto, esta vez, a la hora deseada. Sasha se puso una imagen de Bisbal en el móvil y no paró de enseñársela a chicas hasta que se quedó sin batería. ¡Enhorabuena si eres una de las elegidas! Comimos algo y nos refugiamos de la lluvia, estirando la sobremesa. Cuando salió el sol y después de unas promesas de subirnos en los autos de choque (no cumplidas), nos fuimos para el recinto. División de grupo, unos fueron a ver Varry Brava, cosa que, como después nos contaron, no vieron, por el chaparrón que les cayó durante la prueba de sonido, supongo que por eso todos los conciertos del escenario Estrella Levante fueron retrasados.

Sasha me arrastró a ver Accidents polipoétics, pero también había un cierto retraso y fuimos haciendo algunas salidas del recinto para ir al palmeral a tomar alguna cerveza y hablar de nada y todo. En una de las entradas vimos un rato a Corcobado, acompañado por Susana Cáncer y a la última acertamos y nos quedamos. Estuvieron muy bien, mejor que los vídeos que había visto, que ya prometían. “Van a por nosotros” fue una de las frases de la noche. Nos dimos una vuelta por Mustang art, para ver el Arte Bizarro, que estaba bastante bien, incluido el zoo que se podía disfrutar en la zona de descanso.

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En L.A. juntamos el grupo, para ver a un Louis Albert con los suyos, dándolo todo en el escenario Jägermeister (Jaskescruscrus). Genial con banda, un tipo que tiene canciones y las defiende así de bien, tiene que ser tenido en cuenta. Fuimos a cenar y regresamos para ver Love of Lesbian, que tuvieron algún problemilla con el sonido, pero nada que no se solucionara. La gente se sabía perfectamente las canciones. Habrá que ver para donde va este grupo, que estan en un estado de forma extremo. Cuando acabó, respiramos un rato, escuchando los éxitos de Madness y nos acercamos a escuchar a Orbital, moviendo el esqueleto como locos (los que podían).

fat boy

Con Fatboy Slim la cosa se disparó y ya se me olvidó que mis piernas no se movían y me dejé arrastrar hacia el bailoteo más arrítmico que habréis visto jamás. Conocimos al gran Chema y su novia, además de alguna periodista (de verdad) de cuatro y nos comimos otro chorizo criollo, como era de esperar. En definitiva, un festival para tener muy en cuenta, en clara progresión. Por cierto, vimos a Bob Esponja esperando el bus.

Estrella Levante SOS 4.8

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