Iván Ferreiro
Mira que llevo años tocando, pero aún así me pongo tan nervioso como el primer día. Ahora en el escenario está Andrés Suárez, me gusta este chico, habrá que tenerlo en cuenta, además, acaba de sacar disco, Cuando vuelva la marea.Andrés acaba de terminar, así que en breve me tocará a mi. ¿Sabéis la sensación que se tiene cuando uno hace algo por primera vez y que sin saber como está convencido de que le gustará y de que saldrá bien? Pues así me siento yo segundos antes de subir al escenario.

Oigo el murmullo, el griterío y algún que otro silbido. El público impaciente espera a que salga. Ha llegado la hora, salgo decidido y sonriente. Saludo y me siento al piano. ¡Cuanta gente!

Empiezo a tocar Inerte, los nervios aflojan y poco a poco me convenzo de que será una gran noche. Después de la primera canción, salen Amaro y Emilio. ¡Qué haría yo sin ellos! Cada uno coge su guitarra y seguimos con Me toca tirar.

Le seguirán Paraisos perdidos, La Jetee y Extrema pobreza. Mientras toco Ciudadano A, tengo la sensación de que los tres parecemos marionetas dirigidas por algún maestro titiritero. 

Farenheit y Canciones para el tiempo y la distancia serán las siguientes. Al llegar Toda la verdad, el público empieza a aplaudir, así que me levanto entusiasmado y empiezo a hacer reverencias. ¡Qué bien me lo estoy pasando!

Le pido a Amaro que toque un poco más suave y continuamos con Jet Lag, intercalándola con tristeza. Ahora una canción de Los Piratas, Santa Adrenalina, después Mi furia paranoica antes de tomarme un descanso.

Vuelvo con mi copa de vino llena. El siguiente tema me lo pidió un amigo, así que solo sobre el escenario hago una versión de 1999 de Love of lesbian.

Empiezo a tocar las primeras notas de M y una gran ola de aplausos envuelve el teatro en un ambiente mágico, ¡qué gozada!Sigo con Años 80, Rocco Sigfredi y Relamida. Cuando llego a Promesas, dejo que el público me ayude a cantar. Al terminar, me largo alzando mi copa, para volver unos minutos más tarde con Amaro.

Ya en el escenario, observo como toca la guitarra y empiezo a cantar S.P.N.B.

En una noche tan especial no podían faltar buenos amigos. Shuarma y Julio, antiguamente voz y bajo de Elefantes. Colocan un par de atriles sobre el escenario y le comento al público que un cantante sin atril no es nadie, y que los únicos que se saben las canciones son los de OT porque les obligan a aprenderse la letra en una semana. Dicha la broma, nos ponemos con El viaje de Chihiro. Creo que la situación se me está yendo de las manos, no paro de hacer movimientos extraños con el cuerpo, no puedo parar. Al terminar me despido de Julio y Shuarma para irnos a Nueva York, y al volver me dicen hasta guapo.

Llega el momento de Turnedo y empiezo a imitar a Xoel como hace él en el comienzo de Colillas en el suelo. Esto se acaba, Días azules es de las últimas, seguida de Piensa en frío.

Santi Balmes y Iván Ferreiro
De repente Santi Balmes sale al escenario. El equilibrio es imposibles empieza a sonar. Entre el público puedo ver a la chica más sexy de la ciudad con la misma cara que tendría una niña antes de que le dieran un caramelo. El público está disfrutando, la conexión entre Santi y yo es increíble. Esto se acaba, ahora si que llega a su fin. Llamo a Shuarma y a Julio y nos despedimos todos juntos del público.

 

Nota aclaratoria del autor:

Una chica me despierta, estoy sentado en mi butaca. Me he dormido y me he perdido el concierto. Todo ha sido un sueño. ¡Qué cosas! Por un momento me he creído Iván Ferreiro. Ahora tengo un problema, no podré hacer la crónica y me echarán de lasgafasdemike.com. Menos mal que estaba Iñaki por ahí para salvarme el trasero.

Fotografias: Iñaki Blanco

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