Nadie lo sabía, ni yo. Mientras me iba sentando en mi butaca del Teatre Joventut de Hospitalet, y lo que esperaba realmente era una repetición del concierto que pocos días antes había realizado Iván en la Sala Romagosa de Cornellà. O algo parecido. Pero no. No fue así. Fue una gran noche. Inolvidable.

Andrés Suárez

Antes de estar situado todo el respetable en su correspondiente asiento, salió a escena Andrés Suárez. Tímido, sólo con una guitarra y con más ganas que medios, nos ofreció unos temas en acústico de su disco recién salido del horno y ya a la venta, Cuando Vuelva la Marea.

Había oído hablar de él, pero no lo conocía, y dejó un estupendo sabor de boca. Tiene voz, buenos temas  y en directo, impresiona, al final del concierto me compré el disco, y una vez oído, es un artista a seguir. Totalmente recomendable.

Iván Ferreiro

Al poco tiempo salía Iván, cabeza rapada, y dispuesto a empezar el concierto sin más preámbulos, esta vez acompañado por su hermano Amaro Ferreiro y por Emilio Saiz, esta vez sin Pablo Novoa. Arrancó el concierto con Inerte, seguido de Me toca Tirar y Paraísos Perdidos. Se le veía concentrado, con mejor voz que nunca y con unas ganas de que todo saliera a la perfección. Paradita para probar el vino tinto en copa con el que salió a escena y bromear con los cambios de costumbre referente a la bebida conforme vas cumpliendo años. Después de La Jetee, Extrema Pobreza y una impresionante Ciudadano A. Tocó la que para mí es una de sus mejores composiciones, Fahrenheit 451 ¡cómo me gusta esta canción! y después, Canciones para el Tiempo y la Distancia, ya coreada por el público, aunque el silencio y el respeto por las interpretaciones de Iván fueron la tónica del concierto. Después de Toda la Verdad, otro tema que gana en directo, y Jet Lag, intercalando Tristeza, a dos voces, dio paso a los invitados a esta noche fantástica. Entonces llamó a su amigo Shuarma, que salió acompañado por Julio Cascan, el que fuera bajo de Elefantes, y juntos interpretaron El viaje de Chihiro, con una compenetración tremenda y haciendo disfrutar mucho al público. Despidió la primera parte con Mi furia Paranoica.

Shuarma

Y salió, y como salió, con cinco canciones que hizo que el concierto subiera a un nivel que ya no abandonaría hasta el final; tocó M, Años 80, Rocco Sigfredi, Relamida y Promesas que No Valen Nada. Después nos dedicó 1999, canción de Love of Lesbian, gran canción y gran interpretación, para seguir con Son Preciosos Nuestros Besos, Santa Adrenalina, NYC y Turnedo, versión rapidita como en el disco Confesiones de un Artista de Mierda. Continuó con Días azules y Piensa en Frío, anunciando la última canción, la gran sorpresa de la noche, que nadie esperaba: invitó a Santi Balmes, cantante de Love of Lesbian a subir al escenario a cantar El Equilibrio es Imposible, gran canción y gran interpretación de los dos que se ve que se llevan estupendamente, contradiciendo las palabras de Iván ya que, según él, sólo se llevan bien por razones contractuales. Al empezar la canción, un error de Iván hizo que Santi le dijera que se la sabía mejor él que el propio compositor de la misma -momento cumbre- y, después de empezar otra vez esta preciosa canción, se llegó a un gran final, apoteósico, ya con todo el mundo de pie.

Santi Balmes y Iván Ferreiro

Quiero otro concierto de Iván, como éste o como el de Cornellà. Me gusta mucho este tipo sencillo y que desprende tan buen rollo. Gracias Iván, gracias Amaro, gracias Emilio y gracias invitados de lujo….

Texto y fotografía: Iñaki Blanco

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