Lagartija Nick

-          Ha llegado Diciembre…

-          Sí, hace fresco ya

-          Yo no sé si este tío es gilipollas o se está intentando reír de nosotros (En voz baja de un jefe a otro de Las Gafas de Mike con la frustrada intención de que el “gilipollas o el que se está riendo de ellos” no lo oiga)

-          No me estoy riendo ni soy gilipollas

-          Tío… Que estamos en Diciembre… ¿Dónde está la crónica de Lagartija Nick? ¿No has tenido tiempo de hacerla en todo este tiempo?

-          Tampoco ha sido tanto tiempo…

-          El concierto fue el 5 de Noviembre…

-          ¿Sí? ¿Tanto tiempo? Joder, se me ha pasado volando, ni me había enterado…

-          Definitivamente: Es gilipollas (El otro gerifalte, ya sin intención de que el ahora confirmado “gilipollas” no le pudiera oír)

-          Lo siento… Ha sido culpa del fotógrafo

-          Pues despídelo. Tú sabrás

-          Hace muy buenas fotos. Además, lo pasamos bien juntos…

-          Déjate de rollos… Es gilipollas y se ríe de nosotros (los dos capos al unísono)… ¿Tienes algo?

-          Es que mi perro se ha comido la hoja donde tenía escrita la Anticrónica…

-          ¡Tío! No podemos seguir así… Dirígete a Recursos Humanos a por tu finiquito…

-          ¡No! ¡Tranquilos! La tengo toda en la cabeza… Apuntad…

 

Bajaron las luces, comenzó a sonar un irritante tema de Enya de fondo, y el gilipollas que se ríe comenzó a narrar un extraño relato que para la mejor comprensión de la historia, reproducimos prácticamente en su totalidad de manera más o menos literal:

Era un 5 de Noviembre especial: La Sala El Sol de Madrid esperaba a uno de los grupos que por derecho propio deben estar en la historia de la música de este país, aunque sólo fuera por haber grabado la magistral obra maestra que es OMEGA con el gran Enrique Morente, con ganas de sábado y con una entrada ideal de conciertos.

Lagartija Nick

El concepto entrada ideal de conciertos lo sugirió esa noche uno de los amigos del anticronista, indicando esa ecuación resultante que sale al combinar aritméticamente capacidad de la sala, número de espectadores, camareros en barra y proporción mujer-hombre dividido por la relevancia del grupo y multiplicado por el número de cervezas previas al show…

-          ¡Deja de contarnos tu borrachera y al turrón! Ya está bien de que te paguemos por ir a cogerte borracheras y encima nos las cuentes… ¡Habla de música! ¡Esto es una web musical!

-          Tranquilos, que voy… Es un concepto interesante, deberían adoptarlo todos los medios a la hora de indicar la asistencia a un concierto… Soy un incomprendido… Sigo:

 

“Somos muchas cosas. Aquí hay cuatro grupos… y alguno por hacer” fueron las palabras que un Antonio Arias con sombrero utiliza para introducir a Lagartija Nick en la noche y en el potente directo tras unos primeros diez minutos de adrenalina sin anestesia que dieron comienzo al show.

“Crimen, sabotaje y creación”, inició el concierto, para ir desgranando “Tan Raro, Tan Extraño, Tan Difícil”, “Ahora”, “Mi vida Anterior” y “Anoche Soñé Demasiado”.

Con “No Lo Puedes Ver”, “Disneyworld”, “Panorama Nº 5”y “Tiempo De Exposición” realizan una potente combinación entre Hipnosis y el último disco Zona de Conflicto, que lejos de sonar extraña por las evidentes diferencias que se pueden notar entre ambos en una escucha privada, se unen en un concepto de volumen, fuerza y ritmo muy cercano a pensar que pudieran ser parte de un mismo concepto, obra o espacio temporal a pesar de ser todo lo contrario.

Es el momento en el que uno entiende que Lagartija Nick como concepto está por encima de canciones puntuales (A pesar de que haya temas por los que yo tenga especial debilidad) o álbumes concretos.

La atronadora potencia que imprimen a cada tema que interpretan, con ritmo rápido, sin apenas pausas entre canciones, indican que tienen intención de demostrar que son una banda muy engrasada. Son veinte años de experiencia musical de primer nivel, Granada tuvo que ser, Eric Jiménez, Víctor Lapido y Antonio Arias demuestran que Lagartija Nick es uno de los grupos de rock más interesantes que puede encontrarse alguien en el panorama musical patrio…

 Lagartija Nick

Encadenan “Úsame”, “Yo, Día Y Orden”, “Zona de Conflicto” y “Nuevo Harlem”  con lo que llegamos a un brutal momento álgido del concierto, aunque la objetividad de quien les narra lo acontecido pueda estar nublada por la fascinación que le produce desde la primera vez que escuchó esta última canción, a la que sigue la muy coreada “Universal”, ”20 Versiones”, “El Signo De Los Tiempos” y como guinda final la espectacular y clásica “Satélite”. Para cerrar el concierto. Para cerrarlo a lo bestia, bien arriba.

 

-          ¿Has acabado? ¿Eso es todo lo que tienes que contarnos?

-          No, tranquilos, que aún me quedaba cubata y mientras lo terminaba volvieron a salir…

 

En un primer bis, “Vuelo Nocturno”. “Esta tenía que haberla cantado Enrique. Se acerca su aniversario”, decía Antonio antes del gran aplauso que la sala le dedicó al maestro. Y después, “Estratosfera”.

 

-          ¿Y te fuiste?

-          No: Ahí ya estaba este anticronista con la mosca detrás de la oreja y decidí pedirme otro cubata…

-          Música, ¡Por favor!

-          Sigo, es que no me dejáis…

-          ¡Tendrá cara el gilipollas este! Y encima se ríe de nosotros…

 

Vuelven del camerino. Aunque algunos (pocos) ya han abandonado la sala. Salen de nuevo a interpretar “La Curva De Las Cosas”, “Sólo Amnesia” y “Esa Extraña Inercia (anfetamina)”, con lo que cierran poco más de hora y media de concierto.  Con su misma distorsión habitual, con sus pocas concesiones a la galería o al público no iniciado.

Fue una noche de punk, noise, metal, garaje, industrial, psicodelia… Todo más un toque flamenco que hace un grupo único como Lagartija Nick resulte arrollador desde el escenario de la mítica Sala El Sol, como siempre sin dejarse llevar por tendencias o movimientos.

 

Empezamos a abandonar la sala con la sonrisa puesta, como si nos hubiéramos levantado dando un salto mortal…

-          ¡¡¡Espera tío!!! Que ya estás desvariando…

-          Ok. Perdón… Pero la parte que venía ahora era la mejor… Cambia hasta la música de Enya de fondo por la Banda Sonora de “El Último Mohicano”…

-          Mira… Mohicano… Pasa por Recursos Humanos y que te cuenten…

-          Pero… Esta me la pagaréis, ¿No?

-          ¿Eres gilipollas? ¿O te estás riendo de nosotros?

 

No hubo respuesta. Se produjo un fundido a negro y mientras salían los títulos de crédito empezó a sonar por el hilo musical del ascensor del edificio de oficinas de Las Gafas de Mike la banda sonora de “Memorias de África” y alguien recordó que le encantaría que Robert Redford le lavara el pelo como lo hizo con Meryl Streep en la famosa película…

 

Texto: Nando Monzú

Fotos: Álvaro Hernández.

Más fotos en: http://www.flickr.com/photos/movidasdeltxata/sets/72157628246120807/