Después de un año con escasos conciertos Delafé y las flores azules presentaron su nuevo trabajo en la emblemática Sala Apolo de Barcelona. La verdad es que llegué algo tarde y entré en Apolo como Pedro por su casa.

Subí las escaleras y oí un murmullo de gente bastante desagradable, se notaba que estaban tocando temas del nuevo disco “vs. Las trompetas de la muerte”, y que la gente aún no se los conocía. Pero el ruido de hablar y comentar me pareció exagerado.

Hicieron un repertorio que era una mezcla entre temas antiguos y nuevos. Que estuvo bastante bien, pero donde el público mejor respondía era con los temas de los dos discos anteriores. Fue un concierto en que buscaron la participación de los que allí estábamos.  Y si era su propósito lo consiguieron! Que si grabarnos, que si cantar y hacer coreografías…fue bastante gracioso.

Aunque en el escenario había más músicos de los que estamos acostumbrados a ver en su puesta en escena, a mi parecer se echaba de menos  a Marc Barrachina. Y no sólo a mi parecer, un chico al que entre risas le dijeron que se parecía a Coque Malla también lo comentaba.  Sinceramente me acuerdo porque me pareció gracioso. Las letras seguían siendo lo mismo, pero la música ha dado un giro, Delafé y las Flores azules se han reinventado y renovado, pero a mí ya me gustaban como eran.

Quizás sea un trabajo algo distinto, Helena estaba más presente y menos vergonzosa, aunque sin dudarlo desprendían la misma luz y la misma simpatía . Y Oscar sigue siendo como lo recordaba, con su vitalidad y sus ganas de pasarlo bien. Se reflejaba en la camiseta sudada de arriba abajo,  como consecuencia de su no parar.

Cerca de un hora y media duró el concierto, y la sala estaba a petar, agotaron entradas así que podéis imaginar. Comparado con sus primeros conciertos, algunos que hicieron en la playa en que tenían un público reducido, no tenía nada que ver. Parece que el grupo de pop con sus rimas Hip hop ha conseguido encontrar una gran cantidad de público afín.

El concierto se acababa y yo aún no estaba satisfecha, hasta que en el bis tocaron “sólo palabras”, en ese momento yo ya tenia suficiente. Así que ya podía salir más que contenta.

A la salida del concierto el público estaba animado, algunos hasta decían estar “enamorados”, pero es que es un grupo que enamora, una simpática Helena i Oscar con su carisma, habían conseguido llegarnos otra vez. Si que no eran exactamente a lo que estábamos acostumbrados, pero aún así no creo que nadie saliera con una gran decepción.

Levi’s Unfamous Music Awards

Texto: Lara Martín