Nicolás Míguelez

En esta ocasión colegas españoles le acercamos hasta el viejo continente a un cantautor de esos que después de escuchar sus canciones dan ganas de tomar una guitarra electroacústica y cantar, expresar lo que uno siente. El músico en cuestión es Nicolás Míguelez, con dos obras editadas hasta la fecha se ubica claramente entre los músicos independientes más destacados del medio local, dueño de una poética muy cuidada que puede caer en nostalgia por el paso del tiempo, describir su relación de pareja como un acto de compañerismo constante y recíproco o elaborar una  declaración de principios sobre el rock; claramente es un letrista notable.

Nicolás Miguelez es un artista que se puede agrupar entre los clones de Andrés Calamaro pero con un grado de originalidad que lo ubica por encima de la media de estos salmones cantantes, además al escucharlo y fantaseando en la comparación sería un Andrés familiero, sin tanto reviente y bastante más culto por cierto. El mismísimo Nacho Vegas lo definió como “un Bill Callahan gaucho y desprovisto de cinismo”, el músico español participó de la primera obra del cantante argentino titulada Nicolás Miguelez & El Círculo De Confianza, vol. 1, compartió las voces en la tristemente bella “Ay”. Ese primer disco cargado de acongojantes melodías pero con letras que mostraban el regocijo de que todo pasa y fortalece, una delicada ambigüedad muy satisfactoria en su resultado final, mención aparte para “Camino hacia la noche” que si no fue un hit es sólo porque el mercado es muy injusto y cruel. El tiempo sigue su curso y dos años después editan Baladas rebeldes, editado a mediados de 2009 y con posibilidades de extenderse a España, un disco más radiante que su predecesor que nos muestra a Nicolás Miguelez & El Círculo De Confianza ya sonando como una banda definitivamente ensamblada con un líder maduro que no le teme cantarle al paso del tiempo con algo de humor “¿Cómo mejorar? ¿Cómo estar tranquilos? Si seguimos perdiendo la razón, el humor, la fe y el pelo” nos canta en “El descanso” o a este bello estilo musical que todos llamamos rock  “Yo que escuché jazz y toqué blues, digo que el rock te cambió a vos. Al mundo, no: te cambia a vos, eso hace el rock” en “Rock” y algunos todavía piensan que si cambia tu visión del mundo, cambia el mundo.

Los dos discos contaron con la excelente labor en la producción de Norman Mac Loughlin que potencia la calidad artística de las obras, un reconocido productor en la escena indie que se destaca por su participación, tanto como músico como productor, con Mi Pequeña Muerte, otra banda que en breve estará por estos posteos.

Actualmente la banda esta conformada además de Nicolás Miguelez en voz y guitarras por Santiago Delucchi en guitarra y coros, Sergio Ieracitano en guitarra, Diego Fernández Ares en Bajo y Diego Guerrero en batería, no se presentan mucho en vivo pero existe todavía en pie la promesa de una gira de presentación por España así que estén atentos que este artista de culto le agradara enormemente la noche sino escuchen “Cartas documento” no van a parar de tararear su pegadizo “si algunos de los dos llegara a cansarse y decide renunciar como lo hace un empleado estatal, si hubiera cartas documento, palabras que se lleva el viento”.

Fernando Paludi

La Entrevista

¿Que expectativas tenes en este 2010 con el Círculo de Confianza? ¿Tienen pensado tocar más seguido?

Sí, de hecho arrancamos en diciembre tocando una vez por mes, pero en marzo se fue del grupo el baterista (Diego Guerrero, un amigo, que pasó a ser sonidista) Se unió Diego Pérez Arango, que antes tocó en Los Álamos, y ahora que estamos ensayados volvemos a tocar. Hay planes para ir a Rosario, a Lima, a Santiago de Chile. Donde nos inviten allá vamos. Las expectativas son seguir tocando y encarar la pre-producción del nuevo disco. La idea es trabajarlo entre septiembre y octubre, para grabarlo en enero.

Este segundo disco es más luminoso musicalmente y con mayores matices en las melodías. ¿buscaste ir más arriba o simplemente salió?

Puede ser. El primer disco es bastante oscuro y denso. No sé si Baladas Rebeldes es luminoso en sí mismo, creo que no. Pero al lado de Vol. 1 tiene, por lo menos, distintos humores. Es cierto que melódicamente es más elaborado, supongo que es algo que pasa siempre con los segundos discos, cuando querés hacerlo mejor que en el anterior y vas poniéndote desafíos. En este caso el desafío fue justamente trabajar más en el sonido (suena mucho mejor) y en las melodías.

En las letras del primer disco eras muy recurrente a la pareja, daba la sensacion que habías pasado por cosas dificiles pero saliste adelante con tu compañera. ¿Fué algo así?

Vol. 1 es un réquiem. Surgió como una necesidad después de una pérdida muy grande y dolorosa. De hecho, había dejado de hacer música desde hacía años y cuando me tocó atravesar por esa situación lo único que tuve ganas de hacer fue escribir y grabar, a los tropezones, esas canciones. El resto lo hicieron los músicos que participan en el disco, que fueron bastiones importantísimos. Y el sello, Guerrita Discos, que me apoyó desde el principio.

¿De qué artistas te sentís cerca como letrista?

Últimamente escucho casi exclusivamente música en castellano. De mis contemporáneos me gustan especialmente varios españoles: Nacho Vegas, Fran Gayo, Nacho Umbert. Seguro que hay más, pero ahora recuerdo esos nombres. Después están los grandes: Dylan, Silvio Rodríguez, Leonard Cohen, Ray Davies.

La cancion “rock” parece ser una reflexion sobre el género después de varios años alrededor de él ¿Que te sigue aportando el rock con el paso del tiempo?

Está bueno que lo veas como una reflexión y no únicamente como una defensa del rock, que es lo que muchos me dijeron que parece. El rock, en mi caso, sigue siendo un espacio de libertad: me saca de la realidad y me da abstracción, algo que me es muy difícil de conseguir. Creo que es lo más importante que pasó en la cultura mundial en la segunda mitad del siglo pasado y que, efectivamente, te cambia la vida. No existe otro género musical que tenga las connotaciones políticas que tiene el rock ni que proponga una forma de vida más allá de la música, desde la ropa hasta en la forma de percibir el mundo y en cómo te pega en el cuerpo. Por otro lado, en los “músicos serios” existe una idea medio retrógrada e intolerante acerca de que el rock es un pecado de juventud. Yo toqué muchos estilos, estudié música durante muchos años y lo escuché todo, desde tango y candombe hasta jazz y música clásica. Sigo haciéndolo y me gustan muchas cosas, no sólo Lou Reed y los Stones. Pero siempre vuelvo al rock. Por algo será.

Tanto en este segundo disco como en los conciertos se nota que no es un grupo de acompañamiento reunido alrededor de un solista. ¿Encontraste a la banda?

Es la idea, siguiendo un poco el modelo de la Crazy Horse de Neil Young, una banda que se le rebela al solista en lugar de simplemente acompañarlo. Se nota mucho en vivo, me gustaría trasladarlo más al estudio, ojalá se pueda en el nuevo disco. Porque en los dos anteriores se tomaron muchas decisiones en el estudio, el productor de ambos, Norman McLoughlin, y yo tocamos muchos de los instrumentos en el momento. La idea para el nuevo es ir bien ensayados para que se note todavía más la personalidad del grupo, que es tremenda, mucho más salvaje de cómo aparece en los discos. De hecho, cambiaron los roles y el grupo es prácticamente nuevo. Está formado por Santiago Delucchi (guitarra), Sergio Ieracitano (guitarra), Diego Fernández Ares (bajo) y Diego Pérez Arango (batería). Yo canto y tocó la guitarra acústica.
Actualmente el rock es casi un monopolio de una pocas grandes corporaciones ¿Qué crees que debería hacer un grupo nuevo para sobrevivir sin seguir las normas que le impone el mercado?
Es lo que me pregunto todos los días.

Déjales un mensaje a los lectores españoles y contales cuando podrán conocer tu arte.

Ojalá podamos ir pronto, tengo a casi toda mi familia viviendo allí, fui varias veces pero nunca a tocar. Trabajo además como editor de una revista española muy buena, Zona de Obras, y tengo muchos amigos músicos que me insisten para que nos animemos a ir. Nada de lo que suceda en España me es ajeno y no hay país en el que me sienta mejor cada vez que voy.

www.myspace.com/baladasrebeldes

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