Mikel Erentxun

Tres guitarras, una lamparita, tres botellas de agua, una botella de vino y una copa. Así se presento Mikel Erentxun en Sant Boi el 18 de Febrero. Hay que tener tablas para presentarse así, en acústico, ante un público para nada entregado, por lo menos desde el principio. Desgranó canciones de su ultimo disco “Detalle del miedo”, este disco que le ha servido para romper un poco con su anterior etapa cerrada con el gran disco en directo “Tres noches en el Victoria Eugenia”, un cambio hacia caminos musicales más tranquilos, o como el dijo en el concierto: “ya no hago rock, hago baladas”. “Cuando nos cambió la voz”, “Pidiendo pista”, “Halcones”. “La indiferencia”, y una de las canciones que mas me gustan de este disco que da título al álbum “Detalle del miedo”, un gran tema. Fue combinándolo con temas de su anterior etapa “California”, “Rara vez”, “A un minuto de ti”, “Amara”, una gran “Cartas de amor”, “A un minuto de ti”, “Mañana”, “Quien se acuerda de ti”. Poco a poco consiguió que la gente se fuera metiendo en el concierto, el sonido era limpio y directo, tiene una gran voz Mikel, y a mitad de concierto ya no se echaba en falta el resto de la banda.

A medida que iba ingiriendo más vino, se fue animando, incluso el mismo achacó varias incidencias a su ingesta, como tocando el tema antiguo de Duncan Dhu, “Fin de amor”, al entonar “Y cuando fui a un bar a por una Coca Cola…” paro la canción y espetó: “en que estaría pensando yo cuando escribí esta canción si a mi lo que me gusta es la Pepsi…” continuando con la canción seguidamente, y para cambiar en el trozo final “cambie mi Pepsi Light por unos whiskys…” haciendo deleitar al público. Después siguió con varios temas de la época de Duncan Dhu, para entregarse totalmente el público a temas más conocidos y añorados muchas veces. “Esos ojos negros”, “Una calle de Paris”, “Jardín de rosas, para concluir con un “Cien gaviotas” cantado al alimón con el público ya levantado de sus asientos y pegados al escenario. Fue un concierto sencillo, las cosas cuando más sencillas mejor, que nos enseñó lo que está haciendo, esta vertiente tan tranquila, “Detalle del miedo” es para Mikel Erentxun, lo que “Daiquiri Blues” para Quique González o “Las consecuencias” para Enrique Bunbury, un disco reposado para disfrutar después de muchas escuchas, y su pasado, tan lleno de buenas canciones y buenos recuerdos.

Mikel Erentxun

No nos olvidemos de la verdadera anécdota de la noche, que condensado sus secretos como músico, solicitó a alguien de la sala si sabia cambiar las cuerdas de su guitarra, que estaban viejas y desgastadas, que así no podía seguir. Tras tres peticiones, salió un chico que si que las sabia cambiar, y se lo llevo detrás del escenario para que aportara su grano de arena en tal menester, y explicó que cuando entró por primera vez a grabar un disco con Duncan Dhu, no había cambiado nunca las cuerdas, su precio era elevado para un grupo aficionado, 600 pesetas, y claro, tocaban con lo que tenían. Cuando el técnico les dijo que afinaran no sabían ni que se podía afinar, ni cambiar cuerdas a la guitarra, apenas sabían aporrear la guitarra, el contrabajo y la batería. Después de tantos años como músico, confesó, que seguía sin cambiar las cuerdas, ya que no lo hacía, porque a él le gustaba el sonido viejo que daban las cuerdas siempre a punto de romperse. Al final, contradiciendo al principio frío, acabó siendo cálido tanto en la música como en la persona. Gran actuación Mikel, y gran noche. Esperamos ansiosamente el nuevo disco…

Web Barna Sants

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