Pieta Brown & Bo Ramsey, Mark Knopfler, Arizona Baby. Sábado 31 de Julio, Hoyos del Espino, (Ávila)

La naturaleza del músico es rara, difícil de ver. Desde genios a inadaptados, de virtuosos a reyes del vicio y de santos a villanos; incluso desde todo lo anterior a todo lo contrario. Aún así el resto de mortales adoramos verlos ascender hasta la cima de la gloria, y si luego la caída es espectacular pues mejor todavía. Sin embargo hay algunos músicos cuya naturaleza está ya por encima de todo eso, se sitúan en lugares desde los cuales ya no podrán subir más pero tampoco podrán caer, han llegado al limbo, a la perfección y, mejor todavía, a no tener que demostrar nada, a ser simplemente unos tipos que se suben a un escenario pero que después puedes encontrarte comprando el pan en la tienda de enfrente de casa; pues algo así es Mark Knopfler.

Mark Knopfler

Pero vayamos por orden, el Festival “Músicos en la Naturaleza” va este año ya por su 5ª edición y en su cartel ha contado entre otros con Sting, Bob Dylan y Amaral entre otros. A parte de lo musical el gran incentivo del Festival es poder disfrutar de las actuaciones de grandes figuras en un paraje poco usual para este tipo de actos. Hoyos del Espino está situado en plena Sierra de Gredos, rodeado por las montañas y por unos estupendos pinares que hacen que la experiencia vaya un paso más allá de lo estrictamente musical. Por otro lado es de destacar también la estupenda organización del evento, no hay problemas de aparcamiento y hay autobuses gratuitos que te llevan hasta la puerta misma del recinto, -y después de vuelta, claro-, no hay que esperar demasiado en las barras para conseguir una cervecita fresquita, los servicios son más que suficientes y no hay colas infinitas, -tendría que haber buscado otra expresión mejor, en fin-, y los conciertos empiezan sin retraso, vaya, un lujazo, y en medio de la Sierra de Gredos.

Pero vamos al lío, a eso de las 21´00 empezó el concierto de Pieta Brown & Bo RamseyPieta Brown es una poetisa y compositora que debutó en el 2002 con su primer disco, una mezcla de folk, country y blues al más puro estilo de los clásicos storyteller. Bo Ramsey es todo un clásico dentro del circuito blues rock y country, tanto como guitarrista, a parte de compartir escenario con Pieta lo ha hecho con Lucinda Williams o Elvis Costello, pero también como compositor y productor, entre otros algunos de los discos de la propia Pieta o de Dave Moore. Con estos antecedentes ya supondréis que el concierto estuvo más que a la altura de las circunstancias. En el escenario solamente ellos dos, guitarra en mano, alrededor las montañas y las praderas de Gredos, casi como si fueran Iowa. La voz de Pieta tiene algo especial, algo como el sonido de un vinilo en una gramola, pero hecho hoy. La pena es que quizá un escenario tan grande, aunque sea uno de estas características, tal vez desmerezca un poco la actuación de los dos, sobre todo porque la mayoría del público quería ver a Knopfler, pero de todas formas una gran actuación.

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A las 22´00 horas, con puntualidad británica, empezó el plato fuerte, se bajan las luces, el escenario se llena de músicos y empiezan a salir las primeras notas de la guitarra de Mark Knopfler, -sí, sí, el de los Dire Straits-. «Está mayor», es el comentario generalizado entre el público que me rodea, pero es que es mayor, y se nota. Se pasa casi todo el concierto sentado en una banqueta con su guitarra en el regazo. Pero sus dedos se siguen moviendo por el mástil con ese estilo personal y logran arrancar de las cuerdas ese sonido tan tan suyo que no creo que nadie pueda tocar igual que él, podrán tocar mejor…, pero no como él. Que es un maestro no es nada nuevo, que con esas melodías te emociona tampoco, y que siga haciéndComentarios 0olo así de esa manera, como si fuese lo más normal del mundo, pues tampoco. El concierto fue un repaso de sus últimos trabajos en solitario, sobre todo de “Get Lucky”, el hasta el momento último disco que presenta en esta gira. Abrió el show “Border Reiver”, primer corte del último álbum, y siguió un list de las primeras grabaciones que hizo tras la desaparición de Dire Straits, “Hill Farmer´s Blues” de su disco “The Ragpicker´s Dream”, “Speedway to Nazareth” de “Sailing to Philadelphia” o “Done with Bonaparte” de “Golden Heart”. Por supuesto no podía olvidar los temas que le llevaron al éxito con los míticos Dire Straits, la sutileza de “Romeo & Juliet”, el inconfundible e indiscutible riff de “Sultans of Swing”, la cadencia adornada con gotitas de dureza de “Telegraph Road” y la emocionante e impresionante “Brothers in Arms”. Sí, todos nos quedamos con ganas del “Money for Nothing” pero no pudo ser. Aún así reconozco que fue un concierto que nos emocionó a casi todos, la media de edad era alta, pero incluso a los que éramos un poco más jóvenes se nos escapó una lagrimita con el “Brothers in Arms”, porque han sido muchos años escuchándolo en casa, rebobinando las cintas con el boli para no gastar pilas, y todo eso bajo las estrellas, con las montañas alrededor, pues le llega a uno al corazoncito. Hay que mencionar también la impresionante banda que acompaña al señor Knopfler, violín, flautas, contrabajo, músicos de esos de antes que te valen para un roto y para un descosido, que tan pronto improvisan un solo que te deja con los pelos de punta como vuelven al tema principal justo en el momento exacto. Knopfler y compañía representan lo más parecido a la perfección musical que se puede encontrar hoy en día.

Arizona Baby

Cuando estábamos todavía reponiéndonos del subidón del concierto del de Glasgow empezaron a tocar en el escenario secundario los incombustibles Arizona Baby,   http://www.myspace.com/arizonababyrocks . El trío vallisoletano de folk / country de raíces sureñas sorprendió al público con su estilo sencillo y minimalista pero cargado de energía. “Shiralee”, “The Truth” y “Ouch” fueron sólo algunos de los detalles que nos dejaron disfrutar. Una increíble pose frente a la audiencia que logró crear un vínculo entre público y artista que resultó muy divertido. Los bonitos y a veces duros solos sureños del Sr. Marrón y la pasmosa facilidad del Puma para marcar los tiempos con su especial sección rítmica lograron crear una atmósfera muy positiva, cerrando con el “Lucille” de Little Richard un concierto que todos recordaremos por haber bailado y habernos “arizoneado” hasta la médula.

Exhaustos después de todas estas emociones, bueno, y también por las cervecitas fresquitas, sólo nos quedaba estirar el saco y dormir bajo las estrellas de Gredos soñando con el posible cartel para el año que viene, en realidad dará igual, Músicos en la Naturaleza es cita obligada, la naturaleza de la música es la música de la Naturaleza.

Fotos: Web oficial “Músicos en la Naturaleza, Web oficial de Mark Knopfler, Myspace “Arizona Baby”.

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