Concierto de Fuel Fandango. Sala Florida Park Madrid.

Yo soy uno de esos que conoció a Fuel Fandango en el Sonorama 2011. Los que habéis estado en la plaza de Aranda un mediodía de festival, delante del escenario, engañando a la resaca con un litro de cerveza en la mano, sabéis que es fácil quedarse sin pilas…pero a ellos les sobró energía para transmitir y hacer ese día que toda la peña convaleciente de noches de excesos, diera botes durante un buen rato. Con ese precedente, teníamos más que ganas de volver a verles en directo; igual que aquel día, como es costumbre en ellos, el conciertazo de Fuel Fandango en la sala Florida Park terminó con el público por el suelo, pero eso es el final y mejor vamos por partes.

Juan venía quejándose de tener que ir en Metro y yo estaba contento por no tener que ir de paquete en la moto. Hay que reconocer que la cosa no empezó bien porque antes de entrar a la sala nos insuflamos un par de cañas y no nos pusieron tapa…eso es de lo peor que te puede pasar en un bar de Madrid, aparte de que Juanfran se encuentre de cañas con un cantante que te mola y no te llame. Así que decidimos poner buena cara y tirar para el concierto, dejando el bar vacío, porque todo el mundo estaba allí por lo mismo.

Una vez dentro de la sala, sigue nuestra mala racha y no nos toca ninguna de las BlackBerrys que sortea Johann Wald, que se acaba de marcar una sesión de musicaza molona para calentar la sala. Vaya pelazo tiene este chico, ¿no? De todas formas, la noche promete; no hay entradas a la venta (es la tercera vez que venden todo en Madrid) y la gente va avanzando hacia primeras filas de la Florida Park, mientras Juan se hace un hueco para esquivar cabezas en las primeras fotos. Nos gusta esta sala, la iluminación, la proximidad del escenario y la ambientación; los cocos de las palmeras son globos pintados de colores.

Son casi las diez y media cuando empieza lo gordo. Muchas luces rojas de inicio, como los claveles que adornan el escenario, no muy grande y cerca del público, y eso ayuda a crear ambiente. Ale Costa y Carlos Sosa salen primero para abrir el concierto y se huele que va a ser una hora y media movidita, porque están a tope. Carlos revienta la batería y Ale toca de todo y todo bien. A Juan le mola mucho el lazo que Ale lleva al cuello; me explica que es una corbata de cordón de esas de cowboys y yo lo apunto como posible regalo de cumpleaños para mi amigo. Batería de piropos cuando aparece Nita, abanico en mano y floripondio en ristre, vestida como de cotillón de nochevieja, pero con muchísimo más estilo.

Fuel Fandango @ Florida Park

A la segunda canción ya se me ha perdido Juan, y al rato le veo pegado al escenario sacando primeros planos de Nita y su peineta de claveles. Cuando nos encontramos, bajo una de las palmeras de globos, el concierto va por el cuarto o quinto tema. Desde el fondo de la sala tenemos mejor vista del ambientazo del concierto, y el buen sonido y los primeros planos de las pantallas ayudan a no perder detalle. En las primeras filas descubrimos a un tipo con gorro de lana y juro que en la sala, frío es lo último que hace. Le apodamos Juan Aguirre, como el 50% de Amaral.

Está sonando Talking cuando nuestro fotógrafo me dice: “muy cañeros, tronco”. Y la verdad es que sí, que le están dando mucha caña, la voz suena fantástica y teclado, guitarra y batería la acompañan sin taparla, pero muy potentes al mismo tiempo. Desde la mesa de mezclas, están haciendo un trabajo fino. Lifetime, consigue los primeros coros. Antes, Nita nos ha contado lo emocionante que es volver a tocar en esta sala donde se estrenaron en Madrid. Hay buen rollo y se transmite; el concierto es, ante todo, muy divertido. Mi amigo Juan sigue luchando por un encuadre chulo desde lejos mientras el grupo toca The Engine, dedicada “a las mujeres que luchan”. Juan Aguirre sigue saliendo en el centro de las fotos con su gorro de rayas.

Fuel Fandango @ Florida Park

A partir de aquí todo el mundo canta uno tras otro los temazos que se saben de memoria. Los Fuel Fandango están a tope y el público se lo agradece con coros unas veces y otras con palmas. En el repertorio no faltan Monkey, Hype ni Shiny Soul, alguna de ellas extendidas y extracañeras, para alegría del público que ahora baila en corros y pega botes con el modo fiesta activado.

Fuel Fandango @ Florida Park

Ale Costa entona I Say No que sirve para pillar un poco de aire y prepararse para el gran final. Después de Just, que suena impresionante, para mí de lo mejor de la noche, se despiden del escenario para volver y cerrar con una lluvia de confetis una de las remezclas del álbum Remixed, editado en 2012. Son cerca de las doce y termino la crónica escribiendo en el suelo, agachado igual que Juan, igual que el chico del gorro de lana e igual que el resto de la sala. El cierre de conciertos de Fuel Fandango va camino de convertirse en un clásico.

Ha sido un conciertazo, la confirmación de que la buena onda de aquel primer concierto no fue casualidad y de que tienen un directo brutal. Nos vamos a casa con mil ganas de seguir la fiesta y es que una hora y media de Fuel Fandango es un chute de vitaminas. “Ojalá fuera viernes, tronco”, dice Juan, deseando no tener que ir a currar por la mañana.

Fotos: Juan Cardiel

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