Quique González 11

Parece que el fútbol no siempre puede con todo. A pesar del horario “conflictivo”, el sábado a la hora del partido no sólo hay colas en el Bernabeu. A sólo unos metros de allí, en la explanada del palacio de congresos, largas filas aguardan turno para entrar a ver a Quique. Cuestión de preferencias.

En honor a la verdad, no pasamos por alto que el tipo que se sienta detrás de Juanfran tiene la radio encendida; cuando anuncia el gol de Messi el auditorio ya está metido de lleno en los regates musicales de otro grande de lo suyo, Don Quique González. El concierto empieza suave, mojándonos los labios con ese Daikiri Blues que da nombre al disco y a la gira. De traje negro, como el resto de su banda, Quique pasea sobre la moqueta roja del escenario guitarra en mano, el piano aguardando su momento en un rincón. Al público se le nota muy por la labor desde el minuto cero, dando palmas y removiendo el culete en los asientos. Juanfran ya se ha vuelto loco sacando fotos, como si se le acabaran la batería de la Canon.

Pronto vemos que la iluminación en tonos rojizos y azules sintoniza con el aire íntimo de los temas del último LP. Cuando estés en vena precede a Kamikazes enamorados, primera gota de su repertorio más clásico y a Me agarraste, uno de mis temas favoritos. A estas alturas ya intuyo que saldré contento del palacio de congresos (aunque pierda el Barça). Eso que no ha llegado la primera sorpresilla de la noche: No Reply es una banda elegante, con unos metales muy cañeros, con un disco en la calle y otro en preproducción, pero ya casi diez años tocando juntos. Y se nota. Aprovechan un hueco en su gira para acompañar esta noche a la banda de Quique en varios temas. Como aperitivo de su buen hacer, se marcan un Hasta que todo te encaje con un puntillo más melancólico de lo que suena en el disco.

El pequeño lapsus de Quique en Pájaros Mojados es resuelto por el público entre risas, mientras da la impresión de que él se agobia por olvidarse de la letra. ¡Qué tío mas majete! Suena Crece la hierba y nos mola mucho y la banda la alarga bastante y por eso aún mola más. Juanfri se emociona con las flores que proyectan en el suelo del escenario, aunque dice que es porque Su día libre es una de sus preferidas del disco. Siguen sonando exitazos que hemos oído mil veces en casa. Con Quique al piano todos cantamos Pequeño rock&roll, Miss camiseta mojada pone de pie al público y por primera vez los asientos comienzan a sobrar.

Y no es que me esté acordando del fútbol, pero es que en el escenario aparece “el 10”, otro de los reservas de lujo de este concierto. Momentazo en el palacio, con Leiva y Quique mezclando a partes iguales las comas y los puntos y aparte de ese precioso tema de José Ignacio Lapido, Algo me aleja de ti. A lo largo de la noche no sólo hay hueco para tipos grandes y grandes momentos en el escenario, como la presencia de Fernando Macaya tras el slide en Anoche estuvo aquí -más tarde lo veremos de nuevo sobre la moqueta roja-; también hay pequeños guiños, como terminar De haberlo sabido con un trocito de la letra de Los conserjes de noche.

Quique González 9

Avería y Redención suena con una versión pelín más cañera que en estudio. Es el turno de Polvo en el aire y llamamos a Amaia, qué pena que no pudiera venir. Quique saca la armónica y se sale. Quizá es su forma de contarle al público lo que otros hacen con palabras. Entre canción y canción, apenas algún agradecimiento o una escueta presentación de su banda “postiza” de esta noche, o de la fija, Jacob, Toni, Javier y Julián. Hace rato que desde los asientos se oyen peticiones de viejos temas, aunque la banda sigue desgranando el último LP, que es la base del set list de esta noche. Con Su día libre y La luna debajo del brazo llega un punto y seguido y los músicos se van al camerino a echar un ojo al partido.

Al pisar de nuevo el escenario, Quique se encuentra un palacio de congresos que ya no se sienta, mientras se escuchan No hay partida y Te lo dije, que tiene un toque muy de Big Band gracias de nuevo a las trompetas, saxo y teclado de No Reply. Con otro de los temas de Daikiri Blues de fondo, JF comenta que sólo falta una barra de bar para que parezca un viejo salón de Nueva Orleans. Debe ser que la ambientación y la iluminación consiguen su objetivo. Con la gente a tope, Supermán vuelve a pasearse por Tribunal y esto huele a despedida, aunque antes nos regalan Salitre y Vidas cruzadas, entonadas a medias con el público. Trompetas y saxos para una intro especial, pero reconocible desde el primer soplido, de Aunque tú no lo sepas y la gente con muchas ganas de cantar, sabiendo que es la última y que toca esperar hasta el próximo concierto. Que sea pronto y si no hay asientos de por medio, pues mejor.

El chico del transistor comenta que el Madrid ha ganado al final, aunque en la Castellana, cuando nos cruzamos con el mogollón que viene del partido, los que salimos del concierto parecemos igual de contentos. Seguramente más.

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Fotografías: Juanfran (¡¡muérete de envidia, Javier Arana!!!)

Quique González

Próximos conciertos

  • 15.05.2010 C.A.E.M. Salamanca
  • 28.05.2010 Sala Capitol Santiago de Compostela
  • 11.06.2010 Sala Eventual Music Málaga
  • 12.06.2010 Lagarto Festival Jaen
  • 21.06.2010 Iglesia Nueva de Son Servera Son Servera
  • 23.06.2010 Teatro Principal Antzokia Vitoria-Gasteiz

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