Quique González

Una crítica siempre hay que hacerla después de dejar un tiempo ilimitado para ver lo que te queda. Así he hecho con esta crónica del último concierto de la gira Daiquiri Blues en la ciudad condal, y porque este concierto correteara por mi cabeza mucho más tiempo incluso del que yo imagino.

Lo  que más se repite en mi cabeza es la frase….”Noches como esta, te confirman que no estaba tan equivocado cuando decidí apostar por la música” gran sentencia, la dijo Quique en el transcurso del concierto que ofreció en el Palau de la Música de Barcelona.

Le ha costado, pero lo ha conseguido, creo que hace tiempo que tenía que haber subido a escenarios de Primera División, porque a Quique ya no se le puede discutir ni su repertorio, ni su valentía, ni su buen hacer, ni su banda, ni su entrega, ya no se le puede discutir nada, solo nos queda disfrutar, y disfrutamos esa noche, su Gran Noche en Barcelona ciudad. Se le veía contento, se le veía feliz, y eso se añadió a una gran actuación, sin importar nada, que la perfección esta para los discos, no para los directos.

Quique González

Se que soy muy pesado, pero esa noche, solo falto Javi Pedreira, aunque no discuto, bajo ningún concepto, que tiene una banda detrás de solvencia contrastada.

Empezó el concierto solo con una dedicatoria en forma de canción popular “Adelita” para los organizadores de Les Nits dels Arts, los que le trajeron por primera vez a Barcelona, que apostaron por él, cuando nadie le conocía y en ese concierto no fueron más de veinte personas, y yo era una de ellas. Y mientras canción a canción iba saliendo la banda, desgranó un repertorio basado en toda su discográfica mas que en el Daiquiri Blues que bajaba telón en nuestra ciudad. “Piedras y flores”, “Palomas en la Quinta”, “Deslumbrado”, “Cuando estés en vena”, “Kamikaces”, “Me agarraste”, “Hasta que todo te encaje”, y antes de empezar “Su día libre” explico que en tierras catalanas le seguía la divergencia con su publico al entonar la frase “leyendo el As”, dijo que había intentado decir Sport o El Mundo Deportivo, pero que no, no quedaba bien, así que cuando tubo que entonar As, lo hizo por lo bajini y rapidito, para que no se notase, haciendo las delicias del público. Siguió con “Vidas cruzadas”, “Salitre”, “Nadie podrá con nosotros”, “Te lo dije”, magnífica, “Conserjes de noche”, “Pájaros Mojados”, y sorpresa “De haberlo sabido” era la tercera vez que la oigo en directo, y para mi, es una de las grandes canciones del rock nacional, preciosa. “Daiquiri Blues”, “Avería y redención” y “Miss camiseta mojada” nos llevó al primer descanso del recital, y para ordenar un poco las emociones vividas, ha sido muy bonita esta gira, y es una pena echarle el cierre (aunque concatena gira con “Desbandados”, lo que podremos disfrutar un poquito más de este chaval en directo, aunque sea en acústico). Volvió y como volvió, con “Polvo en el aire” con la sorpresa final al hacerse unas versiones que deleitaron de lo lindo, “La ciudad del viento” y una apabullante “Bajo la lluvia” que en el Palau de la Música sonó inmejorablemente, cerró con tristeza para el público, y para él y la banda con “Pequeño r’n’r” y la gran “La luna debajo del brazo”.

Quique González

Con inmejorable sabor de boca, con el Palau en pie, despedimos con pena al gran Quique González y a su banda. Que cambió desde aquel primer concierto con veinte personas, al éxito del Palau abarrotado, en pie y jaleándolo. Me alegro por él, porque se lo merece, porque a un tipo que no tiene apoyo de ningún medio de comunicación, que lo único que tiene son sus canciones y el boca a boca, y te ofrece su repertorio en lugares donde los conciertos se disfrutan de verdad, y el contacto es casi físico, merece estar en lo más alto del Rock en Español, porque estar en lo alto no es estar en los 40 principales. Gracias Quique, muchas gracias.

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