Siniestro Total

Acto 1º:

Siguen llenando. Siguen colgando el no hay billetes. Siguen muy vivos…

En los últimos tiempos, no paran de extrañarse a mi alrededor cada vez que comento que voy a ver a Siniestro Total. ¿Esos siguen tocando? Sí, y muy bien, por cierto…

Mucha gente cree que Siniestro acabó con los ochenta. Incluso hay quien afirma que antes eran mejores porque antes “sí que eran punkis”… Quizás hemos cambiado nosotros. Siniestro sigue sacando discos, a cada cual más elaborado. Tocan cada vez mejor. Pero la media de edad que había en la Sala Joy Eslava indica que el problema podría ser más de los seguidores que de los músicos gallegos.

Presentación del último disco “Country & Western” con rigurosa (incluso enfermiza) puntualidad, comenzando poco antes de la hora prevista, las nueve de la noche.

El grupo salió ataviado con una indumentaria alusiva al disco y al medio oeste americano, y Julián Hernández, coronado con un sombrero de cowboy blanco, nada más pisar el escenario nos introdujo en el plan para la noche: Primera parte para “Country & Western” quince minutos de descanso (“Visite nuestro bar”) y, finalmente, “la artillería pesada con los éxitos viejunos de siempre”….

El concierto comenzó con un ritmo brutal, con canción tras canción en un ejercicio impropio del Señor Hernández que no habló hasta bien avanzada esa primera parte. Sonido excelente para presentar “oficialmente” (Ya habían tocado su nuevo disco por Madrid recién salido del horno: http://lasgafasdemike.com/siniestro-total-fiestas-de-la-elipa-17-09-2010/) su concepto del “Far West”, ya sea americano o gallego. “The very first one” “Asco”, “La paz mundial” (con el estribillo coreadísimo por todos), “Fariseos del rock and roll”, el futuro clásico de la banda “Putos amos”, “Como el aceite y el yang”,“Que me dera na casiña”…

Foto 2

Tal cowboys victoriosos terminaron su actuación temática y se retiraron a los camerinos induciéndonos  a que hiciéramos uso del bar.

Poco más de diez minutos. Con la sala repleta, no hay mucho tiempo como para usar el bar. A pesar de ello, uno es un profesional, qué duda cabe…

Acto 2º:

¿Siguen leyendo? Si es así, gracias. Si no lo es, no tiene sentido que siga con el razonamiento porque a quienes va destinado no lo van a leer…

Tampoco sonó para comenzar esta parte del concierto el habitual tema de “Corrupción en Miami” con el que suelen hacerlo hace tantísimos años… Se me hace extraño, pero “Matar jipis en las Cíes” activa de manera brutal a la gente, que no puede parar, por la actitud y la velocidad de la banda con “Diga que le debo” y “Vamos muy bien”, hasta llegar a un “Vamonos al Kwai” para la que Julián explica su procedencia, a pocos metros de la Sala Joy Eslava.

Siniestro Total

¿Querían punk? ¿Ya no eran como antes? Seguramente. Ahora tocan mejor. El pogo que se montó en frente al escenario con el tremebundo comienzo del concierto (de este concierto) indica quiénes son, de dónde vienen y a dónde van estos gallegos…

“Ay Dolores” fue dedicada a Lola Flores o a De Cospedal, “Cuánta Puta y yo qué viejo”, “Alégrame el día”, “Quiénes somos”, “Todo por la napia”,  “Yo dije yeah”, “Emilio Cao”, “Bailaré sobre tu tumba”, “A casa”… Entre las que sonaron algunas de las menos habituales como “Corta o pelo, landrú”.

Siniestro Total

Julián demostró ya sea con la armónica, o con sus habituales reflexiones y speechs, que sigue teniendo las cosas muy claras y disfrutando mucho encima del escenario, amén de ser el líder sólido de un conjunto en el que empezó tocando la batería con un pollo de plástico. El resto de la banda tuvo sus habituales momentos de lucimiento. El abuelo Soto a la guitarra, Oscar Avendaño al bajo, Ángel González a la batería, e incluso el saxofonista Jorge Beltrán tuvo su lucimiento, además que en su parcela habitual, con un par de solos de triángulo que hicieron las delicias del respetable…

Cerrarían el concierto con la siempre esperadísima “Miña terra galega” y la hipermotivadora y aceleradísima “¡Ayatollah!”, demostrando una vez más, que puestos a ser demoledores, lo son todo el tiempo que haga falta.

Siniestro Total

Al final si tuvimos un momento habitual. Sonó el himno soviético para levantar el puño y cerrar el concierto. Siguen haciendo discos. Siguen vivos. Tocan cada vez mejor. Y si alguien sigue dudándolo, y no se fían de mí, ya saben lo que tienen que hacer…

¡Salud, camaradas!

Texto: Nando Monzú

Fotos: Álvaro Hernández

(Más fotos en: http://www.flickr.com/photos/movidasdeltxata/sets/72157625834102815/with/5409555135/)

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