Empecé a escuchar a Zahara porque había hecho una versión a dúo con Santi Balmes de “Domingo Astromántico” y la verdad sea dicha, lo clavaba.

A raíz de eso empecé a buscarla en Youtube y al escuchar por segunda vez “Merezco”, de su primer álbum La fabulosa historia de…, ya chapurreaba la letra.

Cuando ves un vídeo de sus inicios piensas que es una tía sencilla, maja, de esas cantautoras con guitarra que no pretenden destacar (¡si da conciertos en tejanos y deportivas!). Una popera al uso, vaya. Sin embargo, Zahara tiene algo más, por eso, y después de escucharla y reescucharla en Spotify, al ver que se dejaba caer por Barcelona decidí dar un paso más y verla en directo.

A mí que me gusta ir a los conciertos sabiéndome las letras, esta vez fui al examen con la lección sin aprender. Reconozco que me invadía cierto temor, porque Zahara es muy de canción lenta y quizá se me hacía pesado el concierto –pensaba yo-.

Llegamos al local y el escenario era de lo más acogedor: suelo de ajedrez, lamparitas, tres micrófonos y un atril. Puntual, la artista salió acompañada de Miguel Sospedra y Sergio Sastre (Miss Cafeína) y, reconozco que de principio a fin me dejaron con la boca abierta por su calidad y complicidad.

Zahara empezó con “El universo”, tema de tu último álbum La pareja tóxica, que fue seguido de “La mujer mayúscula y el mar” y “El deshielo”. No podía faltar en este inicio “El general Sherman y cómo Sam Bell volvió a la luna”, con este tema consiguió que sus incondicionales se metieran de lleno en este intimísimo concierto. Después, “Pregúntale al polvo”, que tocó junto a Pablo Garrido, y la sala se quedó en silencio con un tema de los Death Cab for Cutie, “I will follow you into the dark”, versión exquisita, una vez más.

Zahara no dejó de hablar al público entre temas, si ya pensaba yo que era una “tía maja”, después de verla tan desenvuelta en directo no me cabe duda que no sólo es sencilla sino que tiene tablas en el escenario, de hecho, lo demostró haciendo sus pinitos como percusionista en un par de canciones.

Siguió con “Frágiles”, “Photofinish”, “Olor a mandarinas” y “Mariposas” y, antes del primer bis, y bajo la consigna de que la artista no sólo hace canciones tristes, la sala no perdió el ritmo con “El leñador y la mujer américa” y “Funeral”.

A su vuelta nos sorprendió con una cover de la película Grease y el ya conocido “Merezco”. “Con las ganas” fue la despedida de Zahara, que estará de gira con Budweiser Live.

Personalmente, Zahara me sorprendió para bien y es que un directo vale más que mil playlists.

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